Cuando la película llegó a un flashback en el que una niña corría por el patio con una muñeca, el subtítulo ordenó: "Encuentra la muñeca." Mateo saltó del sofá, buscando en el baño, debajo de la cama. Debajo del mueble de la tele, con el tamaño perfecto para encajar en la escena, apareció una muñeca con costuras deshechas y ojos reemplazados por botones. Al tocarla, oyó un susurro: "Gracias por traerme de vuelta."

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