Soy | De Salta Fix
María era conocida en todo el valle por su bondad y su devoción. Pobladores de todas partes acudían a ella en busca de consejo y consuelo. Un día, sintiendo un llamado interior, María se dispuso a ascender al Cerro de la Virgen para rezar y encontrar la paz que su alma necesitaba. La subida era ardua, pero ella, impulsada por su fe, no se detuvo hasta llegar a la cima.